Y tú una vez pasado..., llegó lo seguido...
martes, 02 de septiembre del 2008 a las 20:11
En la penumbra de los rincones yo estaba completamente pálido... frío... en esa noche que guarda esos secretos fugaces que se enredan en la mente e invitan a los arrebatos mas inmorales... yacía de rodillas, esperando que algún milagro diera vida a mis poros sedientos de unión y perversión...
- Estaba sumido en desviaciones inocentes
- cuando escucho que alguien me llama..
- la voz constante y sonora del silencio y la espera...
- y vuelve... y se apaga cuando yo le descuelgo...
- se trata de un tono grave, audaz,
- ardiente que se apodera de mi ser bestial,
- y rasga mis ataduras... mis juicios quedan obsoletos,
- mi amarga rutina se vuelve dulzura...
- ésa... en la que ya asimilaba parte de mi vida...
- ahora... ahora ya no es más que simples recuerdos
- que quizás vuelvan a mí con furia reclamando su protagonismo...
- pero desde que palpé la palabra del que me tocaba con esmero...
- ya no era parte de mi, era parte del deseo... del deseo.
- Entró por mis oídos y en breve estaba cubierto por mis labios
- que hinchados y sensibles palpitaban al ritmo
- de su constante y quejumbroso jadeo...
- no podía saber en que momento respiraba,
- pero tenía certeza de sus temblores al saberme deseada,
- al sentir que tomaba el jugo de mis frutos...
- esos que un día eran inmaduros mas ahora violados y plenos...
- a punto de estallar.
-
- Por mi cabeza pasaban vuelos abstractos,
- visiones etéreas, escenas eróticas, erectas,
- consumidas y compuestas, mientras la voz se internaba
- mas en la profundidad de mi selva...
- y lamía mis raíces... mi placer.
-
- Mi cuerpo ya no era pálido como en un principio,
- se había vuelto rosado, templado, más bien ardiente,
- quemante... solo atinaba a suavizar cada vez mas mi tacto,
- rozando como si mi dedo fuera un terciopelo y a la vez su miembro...
- Le pedía más..., más a ese misterio...,
- le pedía que se abriera camino por el agreste tumulto
- y que encontrara con fuerza y rapidez
- abrumadora el abismo incontenible de miel y delicia.
-
- Ya no podía más, pero él me animaba a acabar...
- dale amor, dale... acaba... me decía con tono sensual y ansioso,
- sigue por favor, sigue... así, así ... a.. sí.... eso.... eso... si...
- mi vida se me iba, se me iba... mas .. mas... era...
- tan placentero... no podía dejarome tocar y a la vez me dolía,
- me dolía pero era extasiable, mis movimientos indomables...
- y presencié una figura que me penetraba con fuerza,
- tocaba mis contornos y con su lengua mojaba mi rubor,
- mi sudor, mi olor... ¿lo sientes?... ¿sientes?...
- aquí estoy... contigo amor.. no podía más de deseo,
- quería ser uno contigo.
-
- El autor de esa noche, el de los ecos insaciables,
- incesantes, el objeto de mi locura, estaba entrando,
- estaba en mí como nunca nadie lo había hecho...
- esa sombra se hizo carne, y su carne se unió con la mía
- en confidencia eterna.
-
- Ambos en un amor absoluto y éxtasis completo.



