Te quiero...
Te quiero y siempre te querré,
pero un día me apartaste a un lado
ni sé cómo me curaré,
sólo sé que a la mujer que más he amado
es la siempre poseré.
Mis manos se pierden en tu cuerpo,
mi boca es esclaca de la tuya,
la pasión es fuego de placer,
y el amor que siento por ti,
es todo lo que soñé tener.
Se torna el amor en abandono,
el imaginar, soñar son puras fantasías,
mi cuerpo extraño tu cuerpo,
ya sé que tú no lo harías,
pienso en si a mí me querías.
Por ser impasiva,
no tienes ni frío ni calor,
no digo el ser positiva,
pues no valoras el amor,
y rompes éste pobre corazón.
Tus ojos son el hechizo invencible,
que no se puede ganar ni vencer,
pero a mí me vuelves invisible,
pues no me sabes querer,
y me rompes en pedazos al volver.



